La Importancia del Tasawwuf

El Tasawwuf tiene un método particular de entrenar al creyente en su práctica del Islam ... Leer más »

La Sûfiya

Paso ahora al estudio de la Vía sufí (sûffiyya). Ésta consiste en reconocer ciencia y acción como igualmente necesarias... Leer más »

Sufismo y Shariah

La Shariah es de importancia fundamental para el camino sufí.... Leer más »
Mostrando entradas con la etiqueta Sufismo. Mostrar todas las entradas

El transgresor es similar a la Piedra Negra

Publicado por Yerko

Debemos acercarnos a los transgresores sin odio ni venganza, antes bien con la esperanza que conlleva la misericordia y la compasión. El transgresor es como quien se está ahogando en el mar; no necesita nuestras recriminaciones, sino una mano que le salve de perecer. Maldecirles y reprocharles su actitud transgresora es un mal método, un método deficiente para sacarles de su angustiosa situación.

Los seres humanos, incluso si se han alejado del verdadero objetivo de la existencia, son portadores de valor y honor debido precisamente a su naturaleza humana. El transgresor es similar a la Piedra Negra [como ya hemos mencionado antes] que cae en el polvo o en el barro. No pude haber un Musulmán que permanezca indiferente ante semejante hecho. Todos nos precipitaríamos a cogerla, limpiarla y lustrarla hasta que volviese a tener la misma apariencia de antes, limpia y brillante. La piedra negra proviene del Paraíso y por lo tanto tiene un rango de honor inigualable, ¿cómo podríamos dejarla en el barro? De la misma forma, no podemos permanecer indiferentes al sufrimiento del ser humano, debemos apresurarnos a socorrerle y ayudarle en la medida de nuestras posibilidades hasta que su corazón vuelva a tener el brillo y el resplandor propios del corazón humano.

Osman Nuri Topbas Hocca Efendi (Hafiza hu Al.lah)
Copyright © 2013 SufismoChile.cl
Leer más »

Elogiar a las personas en sus caras es un comportamiento inadecuado

Publicado por Yerko
Musa Topbas Efendi (qaddasa ’Llâhu sirrahu) dijo: "Elogiar a las personas en sus caras es un comportamiento inadecuado, pero esto es bastante común hoy en día. Debido a un exceso de alabanza, las personas se vuelven orgullosos de sí mismas y llegan a ser jactanciosas. De esta manera, el nafs se eleva. Debemos ser conscientes de que el yo inferior siempre espera que el discípulo tenga un momento de descuido, y devuelve el golpe. Nunca debemos ayudar al ser inferior al elogiar a las personas en sus caras. De ahí que nuestro Ustadh no alababa a sus discípulos en su presencia. Sin embargo, él mostraría su satisfacción con un discípulo, con una sonrisa y lo tratan con amabilidad.

El único deseo de la guía perfecta (al-Murshid al-Kamil) es llevar a sus discipulos a Al.lah, protegiéndolos de las enfermedades espirituales del nafs. No permitiendoles ser arrogantes o presumidos, o que se entregena otros vicios del ego. Una vez que el discípulo se auto considera de importancia, es muy difícil de tratar este vicio. Incluso los maestros perfectos no pueden ayudar a aquellos que poseen el orgullo sobre los demás y se creen mejores que los otros".

Anwaar Qudsiyya de Alama Abdul Wahhab al-Sha'rani: Mi maestro Ali ibn Wafa decía: "No se auto engaña el buscador con las dulces palabras dichas por su guía espiritual, el cual le diga que ha llegado a un alto estado ante sus ojos!"


Extraido de: Sultan Al-´Arifin
Copyright © 2013 SufismoChile.cl
Leer más »

Sharia y Tariqa

Publicado por Yerko

Maulana Mujaddidi (qaddasa ’Ll âhu ruhahu) siempre nos recordó que en el día del juicio final seremos preguntamos por nuestra adhesión a la shariah por sobre nuestra afiliación espiritual.

El gran jurista Hanafi Ibn 'Abidin (XIX), que estaba afiliado a la rama Khalidi de la tariqa Naqshbandi: La tariqa y la shari'a se necesitan unos a otros, ya que el camino a Dios se compone de un aspecto externo y un aspecto interno. Su externalidad es la sharia y la tariqa, y su interioridad es la haqiqa. La interioridad de la haqiqa en la sharia y la tariqa es como la interioridad de la mantequilla en la leche. No es posible revelar la leche de la mantequilla sin batirla. El objetivo de los tres - lla sharia, la tariqa, y la haqiqa - es cumplir con el estado de servidumbre a Al.lah.

Jami declararía que el trabajo de la tariqa consistía en instar la gente a seguir la Sunna y abstenerse de desvíos ilegales (bida ').


Copyright © 2013 SufismoChile.cl

Leer más »

Pedid cuentas a vuestras propias almas

Publicado por Yerko

El Enviado de Al.lah (Sallallahu 'Alaihi wa Aalihi wa Salam) ha dicho: "Pedid cuentas a vuestras propias almasantes de que os sean pedidas, y pesad vuestras acciones antes de que os sean pesadas".

Y Hazrat Ali (karamallahu wayha) ha dicho: "Quien crea que tendrá éxito sin esfuerzo es un iluso, y quien crea que tendrá éxito por hacer grandes esfuerzos es un arrogante".

Y al-Hasan (radiya ’Ll,âhu ´anhu) ha dicho: "Aspirar al Paraíso sin actos es un pecado entre pecados"; y él mismo ha dicho: "Un indicio de una comprensión directa y profunda de la verdad es el olvidarse de los actos sin olvidar ejecutarlos".

Y dijo el Enviado de Al.lah (Sallallahu 'Alaihi wa Aalihi wa Salam): "Es perspicaz quien sojuzga su propia alma y actúa con vistas a lo que hay después de la muerte, y es estúpido quien sigue sus propios deseos y se confía a la idea de que Al.lah Ta´ala le cumplirá sus anhelos".



Copyright © 2013 SufismoChile.cl
Leer más »

Shuyuh y Tasawwuf

Publicado por Yerko

U'bayd Allah Ahrar dijo: " Si un buscador con esfuerzo y atención recuerda a [Al.lah] puede llegar en sólo cinco días a un estado tal que mientras escucha todos los sonidos y conversaciones, incluso sus propias palabras, el se mantendrá en un estado de remembranza!"

Se dice que al-Junayd (qaddasa ’Llahu sirrahu) después de muerto se le apareció en sueños a alguien y éste le preguntó: "¿Qué se cuenta, Abu´ l-Qasim?», y Junayd respondió: «Todas aquellas palabras se perdieron, y los gestos resultaron vanos, y sólo nos valieron unas postraciones hechas en medio de la noche."

Dhu Nun el Egipcio (rahimahu ’Llahu ta a´la´) a uno de sus discípulos: "Si eres capaz de ofrecer tu espíritu sin reservas, ven; y si no, no vayas a perder el tiempo disfrazándote de sufí".

Copyright © 2013 SufismoChile.cl


Leer más »

¿Qué es el Tasawwuf?

Publicado por Yerko
"En verdad, quien se ha purificado el corazón tiene éxito y el que lo ha despojado ha perdido."

Muchas personas tienen malentendidos acerca del Tasawwuf. Muchos piensan que se trata de algo más allá del Corán y la Sunnah. Sufíes errantes, así como los ulemas superficiales, aunque en extremos opuestos del espectro, están juntos en la elaboración de esta idea errónea. En consecuencia, el primer grupo ha rechazado el Corán y el Hadiz, mientras que el segundo grupo ha rechazado el Sufismo. Actualmente, aunque el término Tasawwuf, al igual que muchos otros términos religiosos en uso hoy en día, se desarrollaron tardiamente, la disciplina en si es una parte muy importante de la Shariah. La rama de la Sharia relacionada a los hechos externos como el salat y el zakat se llama fiqh, mientras que la relacionada con los sentimientos internos y estados del corazón se llama Tasawwuf. Ambos están ordenados en el Corán. Así, mientras que ordena el Salat y el Zakat, el Corán también ordena el agradecimiento y el amor a Allah y condena el mal del orgullo y la vanidad. Del mismo modo, en los libros de hadiz, junto con los capítulos sobre Ibadat, el comercio y el comercio, el matrimonio y el divorcio, se encuentran los capítulos de riya '(mostrar) takabbur, akhlaq, etc. Estas órdenes son tanto un requisito obligatorio como las que se trata de los aspectos externos.

Debemos de reflexinar que todos los actos externos están diseñados para la reforma del corazón. Esa es la base del éxito en el más allá, mientras que su despojo es la causa de la destrucción total. Esto es precisamente lo que se conoce técnicamente como Tasawwuf. Su enfoque es tahzeebe akhlaq o el adorno de carácter, su motivo es el logro del placer divino, su método es la total obediencia a los mandamientos de la Shariah.

Tasawwuf es el alma del Islam. Su función es la de purificar el corazón de los atributos bestiales de la lujuria, las calamidades de la lengua, la ira, la malicia, la envidia, el amor al mundo, el amor de la fama, la mezquindad, la codicia, la ostentación, la vanidad, engaño, etc. Al mismo tiempo, tiene como objetivo el adorno del corazón con los atributos nobles de arrepentimiento, la perseverancia, la gratitud, el temor de Allah , la esperanza, la abstención, Tauheed, la confianza, el amor, la sinceridad, la verdad, la contemplación, etc

Para diagnosticar y tratar las enfermedades del corazón normalmente se requiere de la ayuda de un profesor experto o Shaij. Estas son las cualidades de un Shaij adecuado.

1. Debe poseer conocimientos religiosos necesarios.
2. Sus creencias, hábitos y prácticas deben estar en conformidad con la Sharia.
3. No debe abrigar codicia por la riqueza del mundo.
4. Él mismo debe de haber pasado tiempo aprendiendo de un Shaij apropiado.
5. Los eruditos y buena Mashaikh de su tiempo, deben tener una buena opinión de él.
6. Sus admiradores son en su mayoría de entre las personas que tienen una buena comprensión de la religión.
7. La mayoría de sus seguidores siguen la Sharia y no son los buscadores de este mundo.
8. Sinceramente trata de educar y formar a sus seguidores moralmente. Y si ve algo malo en ellos, los debe corregir.
9. En su compañía se puede sentir una disminución en el amor de este mundo y un aumento en el amor por Allah (glorificado wa ta ala).
10. El mismo se realiza regularmente  dhikr y ejercicios espiritual.

En la búsqueda de un Shaij, no se debe mirar su capacidad de realizar karamat (milagros) o de predecir el futuro. Un muy buen Shaij quizás no pueda ser capaz de realizar cualquier karamat. Por otro lado, una persona que muestra karamat no tiene que ser una persona piadosa --- o incluso un musulmán. El prominente sufi Bayazid Bistami dijo: "No te dejes engañar si vez un intérprete de hazañas sobrenaturales que vuelan en el aire a su antojo, la medida de su estatus es su adhesión a la Shariah.".

Cuando encuentre a un Shaij correcto y esté satisfecho con su capacidad para proporcionar una guía espiritual, puedes llevar a cabo la baya. Este es un compromiso de dos vías, el Shaij se compromete a guiarlo a la luz de la sharia y usted se comprometen a seguirlo. Entonces el Shaij dará su murid (estudiante) instrucciones iniciales. Estas incluyen:

1. Que se arrepentimienta de todos sus pecados pasados ​​y tome medidas para reparar el daño causado, por ejemplo si hay salat que ha perdido durante su vida, debe empezar a recuperarlos. 

2. Si tiene alguna obligación financiera insatisfechas hacia otra persona, haga planes para destituirlos.

3. Proteja sus ojos, sus oídos y su lengua. 

4. Realizar dhikr regularmente. 

5. Iniciar una sesión diaria de auto-evaluación antes de ir a la cama. Revise todas las buenas y malas acciones realizadas durante el día. Arrepentíos, de las malas y dar gracias a Allah (glorificado wa ta ala) por las buenas
. 
6. Realizar muraqaba-maut (meditación sobre la muerte) todas las noches antes de ir a la cama. Sólo se debe visualizar que se ha muerto. Reflexionar sobre los dolores de la muerte, el interrogatorio en la tumba, la llanura de la Resurrección, el Juicio, la presencia en el Tribunal de Allah, subhanahu wa ta´ala, etc. Esto ayuda a traer suavidad al corazón y romper la tendencia a cometer pecados.

7. Desarrollar humildad. Incluso si usted observa a otro individuo que comete el peor de los vicios no lo debe despreciar a (él / ella), ni debes considerarte como más noble. Es muy posible que el perpetrador pueda arrepentirse sinceramente, mientras que el que desprecia al pecador puede entramparse en las trampas del nafs y de Shaitán. Uno no tiene certeza sobre que final tendrá cada uno. Por lo tanto, nadie tiene ninguna base para considerar a otros con desprecio.


La idea esencial de tahzeebe akhlaq es llevar a nuestras facultades naturales a un estado de equilibrio. Las tres facultades básicas son la ira, los deseos y la inteligencia.

Ira: Cuando esta en equilibrio, esto se traduce en valor, paciencia, constancia, dignidad y la capacidad de frenar la ira. El exceso resultará en temeridad, jactancia, orgullo, incapacidad de contener la ira y la vanidad. Una deficiencia dará lugar a la cobardía, la desgracia y los sentimientos de inferioridad.

Deseos: Aquí el equilibrio conduce a la castidad, la generosidad, Haya (decencia), paciencia y alegría. Su exceso lleva a la codicia y la lujuria. Los otros resultados extremos en la estrechez de miras, la impotencia, etc.

Inteligencia: Aquí el equilibrio hace al hombre sabio, perspicaz y con grandes ideas. El exceso conduce a serengañoso, fraudulento y un impostor. La falta de inteligencia conduce a la ignorancia y la estupidez con la consecuencia de que una persona caiga en el error rápidamente.

Una persona será considerada poseedora de un carácter hermoso cuando estas facultades se encuentran en el estado de balance y equilibrio. La belleza interna varía en la gente al igual que la belleza exterior lo hace. El poseedor de los más bellos sirah fue el Profeta Muhammad, sallallahu 'alaihi wa sallam. La belleza de nuestro sirah se basa en la cercanía a su sirah.


Condensado de los escritos de Maulana Ashraf Ali Thanwi.
Copyright © 2013 SufismoChile.cl
Leer más »

Eruditos Hanbalis y Tasawwuf

Publicado por Yerko

"Los milagros de los Auliyas son absolutamente veraces y correctos y reconocidos por todos los eruditos musulmanes. El Corán lo ha enseñado en distintas partes, y las Tradiciones del Profeta (la paz y las bendiciones sean con el) lo han mencionado. Quienquiera que niegue el poder milagroso de los Auliyas es un innovador o esta dispuesto a seguir a innovadores" Mujtasar al-fatawa al-masriyya, página 603 de Ibn al Taimiyya

Allama Ibn Qayyim,relata: "Una vez fui a mi shaij. Se sentó después de rezar salat Fajr, haciendo el zikr de Allah hasta el mediodía. Él me dijo: 'Este zikr es mi desayuno por la mañana. Si yo no como este alimentos (es decir, el zikr), me vuelvo débil, y sólo evito el zikr en algun momento para darle mi nafs algunos tiempo para respirar prepararlo para el zikr en otro momento".

Shaij Abu Ismail Abdullah Harawi Hanbali: "La servidumbre del ser humano se divide en ramas: el corazón, la lengua, y las demás partes. Lo esencial del corazón son: la sinceridad, la confianza en Allah, el amor, la paciencia, el miedo y la esperanza,la creencia verdadera y fuerte, y la pureza de intención. Es el consenso de la comunidad islámica que estas acciones del corazón son obligatorios".

Shaij Muhammad bin 'Abd al-Wahhab , capitulo Fatawa wa Masa'il (vol. 3, pag. 31, pregunta no. 5). "...están aquellos que se centran en el conocimiento y fiqh y hablan sobre él, como los juristas, y los que se centran en el culto y la búsqueda de la otra vida, como los sufíes, entonces Al.lah envió a su profeta con esta religión con todo incluido por dos razones." ... en su tratado Arb'at Qawa'id Tadur al-Ahkam 'alayha : "la religión gira en torno a estas cuatro frases, a pesar de su brevedad, lo que es independientemente de si el orador está hablando acerca de la ciencia de tafsir , la ciencia de usul (principios de fiqh ), la ciencia de los hechos del corazón, que se conoce como la ciencia de Suluk , la ciencia del hadiz , la ciencia de lo que es permitido y no permitido y ahkam que se conoce como la ciencia del fiqh , o relativas a los conocimientos de las recompensas y los castigos ..."



Fuente: Mawqif A'immat al-Harakat al-Salafiyyah min al-Tasawwuf wa al-Sufiyyah del Shaij 'Abd al-Hafiz's.
Copyright © 2013 SufismoChile.cl


Leer más »

La contemplacion unida al Zikr

Publicado por Yerko
Yusuf Hamadani (Allah santifique su secreto): "El corazón y el zikr son como el árbol y el agua. En cambio, el corazón y la contemplación son como el árbol y sus frutos. Sería un error esperar que el árbol florezca antes de regarlo, así como esperar que los frutos salgan antes de que le crezcan las hojas y se ponga en flor. Nunca dará frutos, no importa lo mucho que lo deseemos. Hay un tiempo de alimentar el árbol y de cuidarlo. Hace falta regarlo, quitar las hiedras que lo envuelven, las malas hierbas, y luego esperar la luz del sol. Solamente cuando se han dado todas esas circunstancias, el árbol toma vida y se adorna con lujosas hojas verdes, y entonces tiene sentido esperar que sus ramas den frutos, porque significa que ha llegado el tiempo". (Rutbat’ul-Hayat, p. 71)

Hasan Basri (Allah santifique su secreto) ha dicho: "Los dotados de inteligencia se acostumbran a contemplar por medio del zikr, y al zikr por medio de la contemplación. Finalmente, hablan sus corazones, y cuando sus corazones empiezan a hablar, solamente pronuncian palabras de sabiduría". (Imam Ghazzali, Ihia, VI, 46)

El zikr y la contemplación nunca se deben separar. Lo más importante en cuanto al zikr es hacerlo de manera contemplativa y consciente. Según comenta el gran sabio Muhammad Parsa (Allah le tenga en Su Misericordia), un gran sabio, “cuando decimos la ilaha (no hay dios), uno debería pensar en la muerte de toda la Creación como algo insignificante, eliminando de la mente todo lo que no sea Allah, glorificado sea, y purificando los pensamientos. El corazón debe estar lleno de la consciencia de ser un siervo solamente de Allah y de nadie más. Cuando decimos ill-Allah (más que Allah), debemos pensar que la existencia primordial de Allah, glorificado sea, es a la vez eterna y que Él es el Único al que podemos volvernos con amor. Con esto,los atributos de belleza del Todopoderoso (yamali) se empiezan a manifestar en el corazón.”

Bahauddin Naqshband (Allah santifique su secreto) ha dicho: "El objetivo del zikr no es solamente repetir ‘Allah’ y ‘La ilaha ill-Allah’. Es ir desde las causas a la Causa, y darse cuenta de que todas las bendiciones provienen de Él. La verdad del zikr, en otras palabras, es elevarnos por encima de la ignorancia hacia los horizontes de quien atestigua la verdad".

Mawlana Rumi (Allah santifique su secreto) ha dicho: Allah, el Uno y el Único, nos ha dado permiso para recordarle (zikr), diciendo: "¡Recordad a Allah! El Zikr hecho solamente con la lengua, sin sentirlo y sin contemplar, es deficiente. El Zikr que procede del fondo de un corazón que admira, está destilado –sin frases ni palabras". (Mathnawi, v. 2, pareado: 1709, 1712)

Con el tiempo, crece el amor Divino en la persona que recuerda los Nombres y los Atributos de Allah, glorificado sea, de manera contemplativa. El asunto está en que no solamente repetimos la palabra ‘Allah’, sino que colocamos el amor a ‘la Palabra’ en el corazón, el centro del entendimiento.

Por medio del zikr y de la contemplación, se alcanza primero muhabbatullah, el amor Divino, y por medio de muhabbatullah uno empieza a tener el conocimiento de Allah; es decir, una mejor comprensión de los Nombres y Atributos Divinos. En consecuencia, Allah, alabado sea, a Su vez ama a la persona y le ofrece Su amistad. Se ha transmitido en un hadiz al-qudsi: "Los rectos de entre mis siervos y los que amo de entre mi Creación son aquellos que Me recuerdan; Yo los menciono a cambio de que Me recuerden". (Ahmad, III, 430)

El zikr está conformado por tres aspectos fundamentales: la lengua, el cuerpo y el corazón. El zikr de la lengua consiste en recordar a Allah, glorificado sea, por medio de Sus Nombres y Atributos, glorificándole, leyendo Su Palabra y suplicándole. El zikr del cuerpo consiste en ocupar cada uno de nuestros miembros con lo que se le había ordenado, alejándolos de las malas acciones. En cuanto al dhikr del corazón,

Elmalılı Hamdi Yazır ha comentado: “El zikr del corazón consiste en recordar a Allah de manera sincera, de corazón, y éste llega de tres formas:

1) Pensar en las pruebas que atestiguan la Esencia y los Atributos de Allah, glorificado sea, y buscar las respuestas a las dudas que puedan entrar en el corazón en cuanto a Su Soberanía.

2) Contemplar los derechos que Allah, glorificado sea, tiene sobre nosotros y en nuestras obligaciones en cuanto que siervos; pensar en Su Mandato y en Sus prohibiciones, las pruebas que las confirman y la sabiduría que subyace en ellas.

3) Contemplar la Creación, tanto interna como externa, y la sabiduría que subyace en su existencia de manera que le permita a uno darse cuenta que cada partícula constituye un espejo del reino Divino. A los ojos que miran correctamente en este espejo, las luces de este reino brillan, y solamente un destello de esta luz de una milésima de segundo, adquirido conscientemente, vale el mundo entero
.

El zikr a este nivel no tiene fin. A este nivel uno pierde la consciencia de sí mismo y de lo que tiene a su alrededor –toda su consciencia se pierde en el Real, hasta el punto en el que no queda nada ni de las palabras de dhikr ni de la persona que hace zikr. Solamente percibimos el objeto del dhikr, es decir el Real. Aunque hay muchos que hablan de este nivel, los que lo han alcanzado no tienen interés en hablar de él.” (Hak Dîni Kur’an Dili, [al-Bakara, 152])

Todos los seres son espejos en los que se reflejan las Manifestaciones Divinas, que les ofrece la Mano Todopoderosa al entendimiento y a la consciencia del hombre. La percepción de la sabiduría y del misterio reflejada en el espejo depende, por otro lado, de la pureza y nitidez del espejo del corazón.


Osman Nuri Topbaş Efendi (que Allah lo proteja)
Copyright © 2013 SufismoChile.cl

Leer más »

Purifica tus Intenciones por Al.lah en la búsqueda del Conocimiento

Publicado por Yerko

Abu Hamid al-Ghazali (que Allah tenga misericordia de él) dijo: "Sepa que la intención (niyyah), será (iraadah), y la meta (qasd) son términos diferentes que significan lo mismo, y es una descripción del estado del corazón cuando es una fuente para dos cosas: el conocimiento y la acción".

El conocimiento es lo primero - ya que es el fundamento y condición - y la acción lo sigue, ya que es el fruto sale del conocimiento. Esto se debe a que cada acción - es decir, cada movimiento y moción intencional - no se produce sin tres cosas: conocimiento, voluntad y capacidad. Nadie hace algo sin saber de él. Por lo tanto, debe tener conocimiento. Del mismo modo, nadie hace algo sin tener la voluntad de hacerlo. Por lo tanto, uno debe tener la voluntad de hacer algo, y el significado de la voluntad (iraadah) es que el corazón se acerca a lo que considera estar en conformidad con lo que busca.


El ser humano fue creado de tal manera que a veces hace lo que está de acuerdo con lo que su corazón busca, y algunas veces lo hace de manera contraria a lo que su corazón busca. En tal caso, tiene que acercarse a lo que es bueno para él, y de alejar lo que va a hacerle daño. Para ello es necesario que conozca y comprenda lo que le beneficiará y lo que le hará daño, de tal manera que él puede traer esta cerca y evitar la otra, ya que quienquiera no ve ni sepa lo que es la comida no puede alcanzarla y jalar la hacia él, y el que no ve el fuego no puede escapar de él. Por lo tanto, Allah ha Creado el guía y el conocimiento, y ha proporcionado ciertos medios para alcanzarlos, y estos son los sentidos externos e internos.

Así, la intención es esencialmente la voluntad y el acto de acercarse y inclinarse hacia lo que uno busca, ya sea que este ocurre retrospectiva-mente o en el momento de ver lo que es buscado. Por lo tanto, el primer paso en uno siendo empujado de hacer algo es que tiene una meta que lo motiva de actuar, y la meta es el blanco de su intención. Uno está impulsado de salir y hacer algo cuando tiene una meta y la intención, y dirige su poder y capacidad hacia su meta a través del movimiento físico, y esto se conoce como la acción ".


'Tahdhih Ihya' 'Ulum ad-Di' (2/253) de 'Abd as-Salaam Harun

Copyright © 2013 SufismoChile.cl
Leer más »

Sinceridad con Allah

Publicado por Yerko
La sinceridad (ijlas) protege nuestro corazón de sus inclinaciones hacia los asuntos mundanos cuando nos estamos ocupando de una obligación que cumplir hacia Allah Todopoderoso. El fruto de la sinceridad es ihsan –adorar a Allah como si lo viéramos, y vivir con la plena consciencia de que Allah está siempre observando todas nuestras acciones. El Imam Qushayri narró el siguiente relato: ‘Amer b. Layth era general de uno de los ejércitos en Jurasaan. Después de su muerte, un hombre piadoso le vio en un sueño. Le preguntó al general:


“¿Cómo te ha tratado Allah?”

“Allah me ha perdonado todos mis pecados.”

“¿Por qué te ha perdonado todos tus pecados?”

‘Amer contestó: “Una día escalé hasta la cima de una alta colina y observé a mi ejército allí abajo. Su fuerza y número me llenó de satisfacción, y me dije: “Cómo desearía haber podido luchar en las batallas del Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) con su experto ejército y haberle ayudado en los momentos de dificultad. Daría mi vida por poder realizar este sueño y alcanzar semejante honor.” Por este sincero deseo que tuve, Allah Todopoderoso me perdonó y me ha recompensado con grandes cosas
.”

Esta historia es un claro ejemplo de cómo los sentimientos y acciones sinceros son recompensados. Incluso si el creyente no lleva a cabo su intención, es recompensado por ella.

A este respecto, el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz) dijo que la intención de un creyente tiene más valor que sus acciones. El valor de una acción viene de la buena intención con la que se hizo. Si no hay buena intención detrás de un buen acto, no puede ser aceptado como bueno. El Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) dijo que las acciones serían juzgadas según la intención con la que se realizaran:

La [recompensa de] las acciones depende únicamente de su intención, y toda persona recibirá su recompensa según la intención con la que llevó a cabo sus acciones. Por ello, quien emigre por Allah y Su Mensajero, esa emigración será contada por Allah y Su Mensajero. Y quien emigre por obtener riquezas o para casarse con una mujer, su emigración será por aquello por lo que emigró
.

Así, pues, debemos siempre controlar nuestras intenciones a la hora de realizar una acción, y mantener en el interior de nuestros corazones el solo deseo de satisfacer a Allah a través de nuestros actos. Esta cualidad recibe el nombre de ijlas (sinceridad) en la terminología islámica. Las acciones son como el cuerpo, y las intenciones como el alma. Si el alma está enferma, también lo estará el cuerpo. Las salah y otros actos de adoración, si no van acompañados de una intención pura no le serán de ningún beneficio a la persona que los realice. Solamente producirán estrés. Por otro lado, si una persona intenta agradar a Allah, incluso las acciones más insignificantes serán grandemente recompensadas por Allah Todopoderoso.

El ser humano comparte con otras criaturas un bueno número de características. Sin embargo, el hombre es diferente a todas ellas en la medida en la que éste es capaz de salvarse a sí mismo del egoísmo de su nafs y de los instintos animales que le habitan. Puede dominar sus más bajos instintos. De esta se manifiesta la superioridad de la naturaleza que le ha dado Allah. Una vez alcanzado este estado, todas las acciones terrenales tales como dormir, comer, beber, casarse, tener hijos, y otras, estarán en completa sumisión a la voluntad de Allah, y tendrán recompensa ante la corte divina.

Por ello, el hombre deberá limpiar su corazón de toda intención egoísta, dejando sólo la de agradar a Allah Todopoderoso. A través de la sinceridad, un hombre o una mujer pueden alcanzar proximidad con Allah.

El fruto de la sinceridad con Allah es la estación de ihsan. Ihsan significa adorar a Allah como si lo viéramos y actuar, en consecuencia, sintiendo Su presencia en todo momento. Allah exige sinceridad en nuestras acciones: “Hemos hecho que te descendiera el libro con la verdad, adora a Allah con sinceridad, ofreciéndole sólo a Él la Adoración ¿Acaso no se le debe a Allah la adoración exclusiva?” (Zumar, 39:2-3); “Di: Se me ha ordenado que adore a Allah con sinceridad, ofreciéndole sólo a Él la Práctica de Adoración.” (Zumar, 39:11).

Cuando Iblis (shaitan) fue arrojado fuera de la presencia divina, dijo: “¡Mi Señor! Puesto que me has perdido… los seduciré en la tierra y los extraviaré a todos, a excepción de aquellos siervos Tuyos que sean sinceros.” (Hiyr, 15:39-40). Estas ayaah dejan claro que shaitan no puede influenciar a los creyentes que son sinceros en su devoción. El resto de los seres humanos están en peligro. Este hecho es corroborado en las siguientes ayaah: “Dijo: este es un camino recto hacia Mí. Realmente no tienes ninguna autoridad sobre Mis siervos a excepción de los extraviados que te sigan.” (Hiyr, 15:41-42).

En la Surah de al-Isra’, se vuelve a repetir este mismo hecho: “Es cierto que sobre Mis siervos no tienes ningún poder. Y tu Señor basta como Guardián.» (al-Isra’ 17:65)

En un hadiz qudsi, Allah Todopoderoso, dice: “La sinceridad es uno de mis divinos secretos y se lo concedo a aquellos de mis siervos a los que amo. Ni los ángeles pueden descubrirlo para apropiarse de él, ni los demonios pueden descubrirlo para echarlo a perder.” (Tay, I,43)

Este hadiz nos indica que un creyente recibe la sinceridad si tiene amor por Allah en su corazón. La frase en el hadiz mencionado “los siervos a los que amo” muestra claramente que el amor es la condición indispensable para conseguir la sinceridad. Los creyentes deberían colocar el amor de Allah en el lugar más elevado de sus corazones. Consecuentemente, el amor deberá ser sincero. Si el amor no es sincero, acarreará la destrucción del amante como en la historia narrada por Nakhshbi:

“Un día, un joven llamó a la puerta de la hija del rey y le declaró su amor. Ella le dijo que tomase mil dirhams y se fuese y no la volviese a molestar nunca más.

El joven no se rindió y siguió llamando a su puerta. La princesa le ofreció dos mil dirhams. Finalmente, el joven aceptó diez mil dirhams como condición para no molestarla más y abandonar su amor.

La verdadera intención de la princesa era probar la sinceridad de aquel joven. Le preguntó: ‘¿Qué clase de amor es el tuyo que prefieres dinero a que te corresponda con mi amor? ¿Acaso no conoces el castigo para aquel que prefiere algo por encima de mí?’ Después mandó a sus soldados que apresaran al joven y lo matasen, pues su amor no era sincero
.”

Uno de los discípulos de Nakhshbi era una persona profundamente espiritual y cuando escuchó esta historia se desmayó. Al recuperar la consciencia les dijo a sus amigos: “Oh hermanos! Mirad el castigo por un falso amor en este mundo. Considerad ahora el castigo que recibirán en la otra vida aquellos que pretenden amar a Allah cuando en realidad prefieren los placeres terrenales.”

¡De qué hermosa manera Nakhshbi nos enseña el significa profundo de la palabra sinceridad! Rumi resume este relato diciendo: “El valor de un amor se juzga según aquello que busca en la vida.”

La sinceridad es la condición prioritaria para cualquier tipo de adoración. En el Sagrado Qur’an se dice que sólo los que son sinceros serán salvados de su destino: “Es verdad que gustaréis el doloso castigo. Pero sólo se os pagará por lo que hayáis hecho. Se exceptúan los siervos sinceros de Allah. Esos tendrán una provisión conocida. Frutos. Y se les honrará.” (Saffat, 37:38-42).

“¡Vosotros que creéis! Preocuparos por guardaos a vosotros mismos. Nadie que se extravíe podrá perjudicaros si estáis guiados. A Allah habréis de volver todos y os hará saber lo que hicisteis.” (Ma’idah, 37:38-42)

Mawlana Rumi se dirige con estas palabras a aquellos que hacen la salah sin sinceridad:

Será que al postrarte en la salah vuelves tu rostro (con atenta consideración) y aprehendes el significado de “¡Gloria a mi Señor! El más Elevado.” Póstrate con el corazón y no sólo con la cabeza. (Mathnawi, II, 1801)

Como insiste Rumi, lo importante es que nos postremos ante Allah con nuestros corazones llenos de sinceridad. La salah no tiene validez si está contaminada con virus espirituales como la hipocresía. Allah Todopoderoso condena este tipo de adoración: “¡Ay de los adoradores que son negligentes con su salah!” (Ma’un, 107: 4-5)

La sinceridad nos protege de asociarle iguales a Allah cuando realizamos una acción cualquiera –ser sinceros en nuestra adoración y no albergar ninguna otra intención mundana cuando hacemos algo por Allah. Así, pues, podemos definir las buenas acciones como acciones realizadas con sinceridad. Estas acciones realizadas con sinceridad son las que están limpias de malas intenciones. Es la leche pura la que sale de entre la sangre y las heces.

Y por cierto que en los animales de rebaño tenéis un ejemplo. Os damos de beber de lo que hay en sus vientres, entre quimo y sangre: una leche pura, fácil de ingerir para quien la bebe. (Nahl, 16:66)

Al reflexionar sobre esta ayah, los comentaristas del Qur’an dicen que sinceridad significa purificar la intención de preocupaciones mundanas y de todo lo que no sea Allah, como la leche es pura y no contiene sangre ni excrementos. Yunayd Baghdadi describe la sinceridad como purificar nuestras acciones del más mínimo trazo de ostentación. Sin embargo, reclamar para sí la sinceridad no es una actitud considerada correcta en los círculos sufis. Un amigo de Allah dijo una vez: “Pretender que se es sincero es signo de insinceridad.”

Al Profeta Musa (sobre él la paz) le ordenó Allah que eligiese setenta hombres piadosos de su tribu. Cuando preguntó a su gente, tres hombres se adelantaron pretendiendo que eran piadosos y sinceros. Sobre ello descendió la siguiente revelación de Allah: «¡Oh Musa! Estos tres hombres son los más alejados de Mí de toda la creación, pues pretenden ser piadosos y sinceros.»

Una vez se le pidió al Profeta Isa (sobre él la paz) que definiera las acciones sinceras, a lo que él respondió: “Son las que se realizan por amor a Allah sin esperar a cambio ninguna recompensa terrenal.”

¿Cuál es el enemigo más poderoso de la sinceridad? La hipocresía, la ostentación, el aparentar –actuar para obtener ganancias mundanas, y no para agradar a Allah. Si nuestras acciones tienen como finalidad otro que Allah, entonces habremos caído en una oculta asociación, atribuyéndole iguales a Allah, el mayor de los pecados. El siguiente hadiz explica claramente las consecuencias negativas de la hipocresía y de la ostentación.

Con la autoridad de Suleyman b. Yasar se narró: ”La gente rodeó a Abu Hurayra. Natil, un sirio, le dijo: ‘¡Oh Saji!. Relátanos un hadiz que hayas oído del Mensajero de Allah’. Abu Hurayra replicó: ‘Sí, de acuerdo. Oí decir al Mensajero de Allah (que Allah le bendiga y le de la paz): ‘El primer hombre cuyo caso será juzgado en el Día del Levantamiento será el del mártir. Será llevado ante la presencia de Allah y se le hará recordar todos los beneficios que recibió durante su vida en el mundo. Y así lo hará y reconocerá todos y cada uno de esos beneficios y favores.

Entonces le preguntará Allah: ‘¿Y tú, que hiciste por Mí (para agradecer lo que recibiste abundantemente)?’ Dirá: ‘Luché por Ti hasta que caí mártir.’

Allah entonces le dirá: ‘Has dicho una mentira. Luchaste para que le gente dijera de ti que eras un bravo guerrero.’ Después se dará orden de que se le lleve a rastras, la cara contra el suelo, y sea arrojado al infierno.

Después comparecerá un hombre que adquirió un gran conocimiento y lo impartió a otros, y les enseñó la recitación del Qur’an. Será llevado ante Allah y se le hará recordar todos los beneficios que recibió durante su vida en el mundo. Y así lo hará y reconocerá todos y cada uno de esos beneficios y favores. Entonces le preguntará Allah: ‘¿Y tú, que hiciste por Mí (para agradecer lo que recibiste abundantemente)?’ Dirá: ‘Adquirí conocimiento y sabiduría, así como la correcta recitación del Qur’an y lo enseñé a otros para que estuvieras satisfecho de mí.’ Allah entonces le dirá: ‘Has dicho una mentira.

Adquiriste conocimiento para que la gente te llamara sabio; y aprendiste la recitación del Qur’an para que la gente dijera que eras un Qari, y así fue como te llamaron.’ Después se dará orden de que se le lleve a rastras, la cara contra el suelo, y sea arrojado al infierno.

El tercero en comparecer será un hombre a quien Allah dio abundantes riquezas. Será llevado ante Allah y se le hará recordar todos los beneficios que recibió durante su vida en el mundo. Y así lo hará y reconocerá todos y cada uno de esos beneficios y favores. Entonces le preguntará Allah: ‘¿Y tú, que hiciste por Mí (para agradecer lo que recibiste abundantemente)?’

Dirá: ‘Gasté en toda causa que Tú quisieras que se gastase para que estuvieras satisfecho de mí.’ Allah entonces le dirá:‘Has dicho una mentira. Diste abundantemente para que la gente dijera de ti que eras un hombre muy generoso, y así fue como te llamaron.’ Después se dará orden de que se le lleve a rastras, la cara contra el suelo, y sea arrojado al infierno.” (Muslim)

En Islam, ciertas acciones son consideradas de gran valor y son enormemente apreciadas. Luchar por la causa de Allah, aprender las ciencias islámicas y enseñarlas a los demás, y dar donaciones a los pobres, son algunas de ellas. Sin embargo, este hadiz claramente nos enseña que sin sinceridad, nuestras acciones no serán aceptadas ante la Divina Presencia, aunque desde una perspectiva exterior aparezcan como acciones muy loables.

La creencia no consiste en meras palabras, sino que es demostrada por las acciones de los creyentes sinceros. Estos son lo que obedecen las órdenes de Allah con todo su corazón y se contienen de todo lo prohibido sin quejarse. Prefieren el contento de Allah por encima de todo. Los que prefieren las ganancias mundanas por encima de Allah son los hipócritas. Utilizan el Islam para cubrir sus fechorías y engañar a los verdaderos creyentes. Tales personas son las que toman a su nafs por su verdadero dios. Allah ha dicho con respecto a ellos: ¿Has visto al que toma por dios a su pasión y Allah le extravía en virtud de un conocimiento, sella su oído y su corazón y pone un velo sobre su vista? ¿Quién le guiaráfuera de Allah? ¿Es que no vais a recapacitar? (Yathiyah, 45:23)

Esta ayah nos enseña que los deseos vanos deben ser eliminados cuando la persona sirve a Allah.

Para los amigos de Allah, la sinceridad tiene un significado muy profundo. Significa preferir a Allah por encima de todo. Abu Yazid al- Bistami oyó una vez la ayah del Qur’an: “Entre vosotros los hay que se aferran a este mundo y los que desean la otra vida.” (Al ‘Imran, 3:152). Comenzó a sollozar y dijo: ‘Estas palabras son las palabras de lamento de Allah hacia nosotros. Nos dice que algunos han elegido el otro mundo y otros han elegido este mundo, ¿dónde están los que me han elegido sólo a Mí y Mi contento?’”

Una adoración escueta realizada con sinceridad vale más que una prolongada adoración llevada a cabo sin sinceridad y recta intención. El Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) dijo: “Realiza todas tus acciones con sinceridad. (Si actuáis de esa manera) incluso un pequeño número de acciones rectas es suficiente.” También dijo: “Allah no se fija en vuestra apariencia o en vuestras riquezas. Se fija en vuestros corazones (para ver vuestra sinceridad) y actos.” En la siguiente ayah del Qur’an, Allah el Altísimo dice que ha creado al hombre para probar la calidad de sus obras: “Quien creó la muerte y la vida para probaros y ver cuál de vosotros sería mejor en obras. Y Él es el Irresistible, el Perdonador.» (Mulk, 67:2) Por supuesto que la característica más significativa de las buenas obras es la sinceridad con la que se han realizado. Allah el Altísimo tiene diversas formas de probar al hombre. A veces los creyentes son perseguidos y torturados a causa de su creencia e ideales. Son ocasiones en las que el creyente debe probar su fidelidad a Allah.

Alif Lam Mim. ¿Acaso piensa el hombre que se le dejará decir, “Creemos”, y que no se le probará? Probamos a los que os precedieron, y Allah está perfectamente informado de quién es sincero y de quien es falso. (‘Ankabut, 29:1-3)

Sin embargo, deberíamos comprender en su justa medida la naturaleza de la sinceridad, especialmente a la hora de prohibirnos hacer buenas obras para evitar la ostentación. A veces shaitan la susurra al hombre que no lleve a cabo una buena acción ya que no es sincero en su intención y de esta forma aleja a los hombres de las buenas obras. A veces podemos sentir que nuestras obras carecen de sinceridad, pero en esos casos, en vez de contenernos y no realizarlas, deberíamos esforzarnos por corregir nuestra intención. El camino de la sinceridad no es un camino fácil. Hay en él muchas dificultades.

Se necesita una continua vigilancia del nafs y de sus bajos deseos. Podemos llegar a la cima de la sinceridad paso a paso.

Para ello debemos utilizar nuestra voluntad y pedir –al mismo tiempo- la ayuda divina para alcanzar esta estación. Para conseguir este fin, se deben seguir los siguientes puntos:

1) Al recordar a Allah y repetir Sus nombres, deberíamos sentir Su presencia siempre y en toda circunstancia. Cuando realizamos una acción, tenemos que ser conscientes de que Allah nos está observando.

2) Debemos mantener comunicación espiritual con el Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) y con los cuatro califas guiados. A través de esta conexión espiritual nos esforzamos para conseguir la energía necesaria que en la terminología sufi recibe el nombre de fayd.

3) Deberíamos frecuentar los círculos islámicos en los que se realizan suhbbas (charlas sobre Islam). En estas reuniones sentimos la dulzura de la hermandad islámica, y aprendemos a sacrificarnos por nuestros hermanos y hermanas.

4) Debemos servir a toda la humanidad y amar a todas las criaturas por Allah únicamente.

5) Debemos comer sólo lo que se ha ganado de forma halal (islámicamente permitido). Cuando la comida proviene de lo haram (ilícito), el corazón no puede sentir ninguna inclinación a servir a Allah sinceramente.

Lo más importante de seguir estas prácticas es que a través de ellas sentimos la belleza del Islam en nuestros corazones y establecemos la sinceridad en todas nuestras acciones. Es muy difícil, hoy en día, encontrar gente sincera. La mayoría de nosotros corre sólo tras las ganancias materiales y ve al hombre como un mero objeto para alcanzar sus fines. Que Allah nos ayude en la tarea de ser sinceros con Él, el Todopoderoso.





Osman Nuri Topbaş Efendi (que Allah lo proteja)
Copyright © 2013 SufismoChile.cl

Leer más »

Frecuentar a los hombres nobles y autenticos

Publicado por Yerko
Había una vez un hombre descuidado que odiaba a los amigos de Allah. Un día pasó por delante de la  casa de un shaij y quiso saber que había dentro, así que se escurrió por la puerta y vio una reunión de derviches que escuchaban atentos un suhbah (charla). Aquel despreocupado caminante no dio importancia a la escena que estaba contemplando y siguió su camino.

Esa misma noche tuvo una terrorífica pesadilla. Era el Día del Juicio Final y los demonios se lo llevaban al infierno. En ese momento, el shaij apareció y les dijo: “Dejadle en paz, ayer estuvo presente en una de nuestra reuniones.”

Los demonios replicaron: “Pero es un hombre negligente que merece el infierno.”

En ese momento, se despertó y la primera cosa que hizo por la mañana fue ir a la casa del shaij y unirse a los derviches.

Según un hadiz transmitido por Anas b. Mālik (que Allah esté satisfecho con él), hay grupos de ángeles que recorren la tierra buscando reuniones de dikr. Cuando encuentran una, la rodean y dicen: “¡Oh Señor! Estos siervos tuyos están leyendo Tu libro, elogian a Tu Profeta y te piden lo mejor que puedas darles en este mundo y en el otro.”

Allah Todopoderoso dice: “Sed testigos de que les he perdonado.”

Los ángeles dicen entonces: “¡Oh Señor! Fulano y mengano estaban en esta reunión por error.”

Allah Todopoderoso responde: “Ellos (los nobles y sinceros servidores) son tales que todo aquel que esté con ellos estará a salvo de ser considerado un desobediente.”

Las buenas nuevas que nos trae la noticia anterior, animan a los Musulmanes a estar con los nobles y sinceros siervos de Allah. En el camino sufi es necesario frecuentar la compañía de estos hombres para obtener beneficio espiritual y proteger el corazón de mā siwā. A diferencia de otros órganos del cuerpo, el corazón actúa de forma refleja y fácilmente tiende a asimilar lo que percibe a su alrededor tomando el color y las características de lo que le rodea

Esta influencia puede ser tanto positiva como negativa. Si el corazón no ha sido convenientemente educado y no ha conseguido un cierto nivel de control, se enfrentará a serios peligros. Controlar el amor y el odio tiene efectos muy particulares en la ascensión o el declive espiritual.

Es muy importante en el camino de la perfección espiritual amar lo que merece ser amado y odiar lo que merece ser odiado.

La importancia de estar con los nobles y sinceros siervos de Allah, y vivir en sus círculos de influencia es fundamental para el progreso espiritual. Sin embargo, el grado de beneficio depende del grado de amor que se tenga por el Amado. Por el contrario, estar simplemente con ellos no conlleva demasiado provecho aparte de ciertos beneficios intrínsicos al hecho mismo de permanecer en su compañía.

Es interesante notar que las palabras sahābī (Compañero del Profeta Muhammad, que Allah le bendiga y le de la paz) y suhbah (reunión, encuentro) vienen de la misma raíz en árabe. En verdad que los Compañeros fueron los que más se beneficiaron de los suhbah del Profeta a causa de su inmenso amor y respeto por él. Para entender el impulso que les llevó a escalar las más altas cimas del mundo espiritual, debemos observar detenidamente el inmenso respeto que sentían por el Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz). Uno de los sahābī dijo en una ocasión: “Escuchábamos al Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) con el mismo cuidado y atención que hubiéramos sentido de haber tenido pájaros encima de la cabeza y hubiéramos temido que al menor movimiento se echasen a volar.”

El Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) regaba los sedientos corazones de sus Compañeros con el agua de la sabiduría y de la misericordia. Gracias a estar continuamente en compañía del Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz), semillas de conocimiento y sabiduría fueron dando su fruto en la fértil tierra de sus corazones. El reflejo del amor y de la espiritualidad del Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) en sus corazones fue modelando su carácter hasta que surgieron nuevas personalidades. Las viejas, aquellas que se habían modelado en los tiempos de la ignorancia (yāhiliyyah), las que les impulsaban a enterrar vivas a sus hijas y a cometer toda clase de desmanes morales, desaparecieron. En esos mismos cuerpos, caracteres llenos de gentileza, generosidad y delicadez crecían ahora como árboles con frutos nuevos.

A donde quiera que fuesen llevaban consigo la paradigmática vida del Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz). Los relatos de sus virtuosas vidas seguirán guiando a la humanidad hasta el final de los tiempos. Allah Todopoderoso ensalza a los Compañeros en los siguientes términos: "Y de los primeros precursores, tanto de los que emigraron como de los que les auxiliaron, y de los que les siguieron en hacer el bien, Allah está satisfecho de ellos y ellos lo están de Él. Les ha preparado jardines por cuyos suelo corren los ríos y en los que serán inmortales para siempre. Ese es el gran triunfo". (Tawba, 9:100)

Las charlas y suhbahs (conversaciones y reuniones) de los creyentes tomaban su belleza de la belleza de los suhbahs del Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz). Es la luz del Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) la que se refleja en las palabras de los sabios y de los amigos de Allah. Los Musulmanes deberían ser conscientes del significado de esos encuentros, pues son como jardines del Paraíso en los que hay ojos y corazones que lloran de amor por Allah. Deberíamos asistir a esos encuentros y frecuentar a los siervos nobles de Allah (sālih) y a los sinceros y auténticos (sādiq) creyentes. Es la única manera que tenemos de desarrollar debidamente nuestra espiritualidad y adornar nuestros corazones con las más sublimes cualidades.

Si un creyente quiere proteger su desarrollo espiritual de las influencias negativas, entonces él ó ella deben evitar la compañía de los que obran erróneamente y de los negligentes. El viento que sopla por encima de la carroña y de lagunas pantanosas extiende su repulsivo olor por donde quiera que circule. A este respecto, Shaij ‘Ubayd Allāh Ahrār advirtió a sus seguidores: “La compañía con los malhechores trae tensiones, desolación y falta de concentración en los corazones.”

Un día, Abū Yazīd al- Bistāmī sintió estrechez en su corazón. No podía concentrar su mente y preguntó a los amigos del círculo: “¿Hay alguno de entre los presentes que sea un extranjero (se refiere a alguien que es extraño al recuerdo de Allah y a las buenas acciones)?” Sus amigos se pusieron a mirar alrededor pero no encontraron a nadie que no conocieran.

Abū Yazīd insistió: “¡Mirad cuidadosamente! Comprobar el área donde se guardan los bastones. Hay signos de que en esta reunión uno de los presentes es un extraño, de lo contrario no me sentiría tan incómodo e infeliz.”

Buscaron de nuevo y encontraron el bastón de un malhechor. Lo arrojaron fuera e inmediatamente la paz volvió a la mente y el corazón de Abū Yazīd.

En otra ocasión, ‘Ubayd Allāh Ahrār le dijo a uno de sus más cercanos compañeros: “Siento que algo no va bien contigo. Me parece que llevas el abrigo de un extraño.” Su compañero dijo sorprendido: “En verdad que así es,” a continuación se cambió de ropa y volvió.

Otro ejemplo que ilustra lo que acabamos de decir podemos encontrarlo en el profeta Yusuf y en su padre Yaqub (sobre ellos dos la paz). Yaqub amaba a su hijo Yusuf más que al resto de sus hijos, pues veía en él sus propias cualidades. Su amor por él era tan intenso que cuando le trajeron la camisa de Yusuf sólo él pudo sentir su olor.

Si un amigo de Allah puede penetrar los dominios materiales como hemos visto en el caso de Yaqub, cuanto más significativo será el cuidar escrupulosamente del corazón que es, sin la menor duda, mucho más sensitivo que las cosas materiales. Los más destacados sufis han dicho:
Incluso a los seres no vivos les afectan las acciones y la moral de la gente. Hacer la salah en un lugar donde se han cometido todo tipo de trasgresiones es muy diferente de hacerla donde sólo se han realizado buenas acciones. Por ello, la salah en la Ka’ba tiene mayor recompensa que la salah hecha en cualquier otro lugar.

Podemos añadir otro ejemplo a los anteriores, esta vez sacado de la vida del Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz). Un día que pasaba por el valle de Muhassir, un lugar entre Arafat y Muzdalifah, aceleró su paso. Los Compañeros se preguntaban por qué habría hecho una cosa así: “Mensajero de Allah, ¿por qué has acelerado el paso de repente?” Contestó: “Allah Todopoderoso destruyó al tirano Abrahah y a su ejército en este lugar.”

En otra ocasión, el Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) volvía de la campaña de Tabūk. Los Compañeros estaban muy cansados y querían descansar un rato. Se pararon en el mismo lugar donde los Zamud habían vivido. El Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) les dijo: “Allah Todopoderoso destruyó a la nación de los Zamud en este mismo lugar. No cojáis agua de aquí para que su aflicción no os toque.” Ellos le contestaron: “¡Mensajero de Allah! Ya hemos llenado nuestra cantimploras con esta agua.” Entonces el Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) les ordenó que dieran de beber a los camellos y tirasen el resto del agua.” (Bukhārī, Anbiyā’, 17)

Estos y otros ahādīz similares muestran que incluso los objetos inanimados reciben la influencia de los incidentes buenos y malos que ocurren en un lugar determinado.

De la misma forma, los amigos de Allah expanden sus bendiciones espirituales, su amor y su éxtasis a la gente que les frecuenta. La luz en sus corazones se refleja en los otros. No deberíamos olvidar que de la misma manera que los objetos materiales se influencian unos a otros, así también las situaciones espirituales se afectan unas a otras. En la misma medida que su reflexión y transformación, el corazón se llena con sabiduría y verdad como la brisa matinal nos trae el olor de las rosas, del almizcle y de otras fragancias allí donde sople.

Por ello debemos buscar el beneficio de la compañía constante de los nobles siervos de Allah y de los creyentes sinceros. A este respecto, Allah el Inmenso ha dicho en el Qur’an: “¡Vosotros que creéis temed a Allah y permaneced con los veraces!” (Tawba, 9:119)

Para lograr perfeccionar nuestra creencia, tenemos que hermanarnos con aquellos que son honestos en sus palabras y en sus acciones y veraces con Allah en su fidelidad y amor. Si amamos a los amigos de Allah, podemos fácilmente alcanzar las más altas estaciones del espíritu lo mismo que ellos. Una vez le preguntó un hombre a Abū Yazīd: “Aconséjame sobre una buena acción que me aproxime a Allah.” Abū Yazīd le contestó: “Ama a los amigos de Allah y ellos te amarán a su vez. Intenta hallar un lugar en sus corazones. Pues Allah mira en los corazones de Sus amigos trescientas sesenta veces al día. Si encuentra tu nombre en uno de los corazones, perdonará tus faltas.”

Por esa razón, en el entrenamiento sufi, la rābitah (atadura) establece una unión espiritual entre el discípulo y el maestro del camino. Cuando el discípulo establece esta unión con el amigo de Allah (a quien ha aceptado como a su modelo), su amor y obediencia a sus consejos están siempre en su mente. A través de la rābitah el discípulo alcanza perfecta afinidad con su maestro, y él o ella pueden recibir toda clase de bendiciones espirituales. Sin embargo, esta rābitah puede hacer creer al discípulo que el poder viene del shaij y no de Allah, con lo cual habría caído en asociación, que es la falta más grave que se puede cometer.

Jalāl al-Din Rūmī lo explica en las siguientes palabras: Cuando el río entra en el mar se hace mar. Ya no es un río. El pan que comemos se disuelve en nuestro estómago y pasa a ser parte de nuestro cuerpo. De la misma manera, el amante queda aniquilado en el Amado en la misma medida que su amor por él.

Rūmī explica este estado de aniquilación diciendo: El amor llena mis venas y mi piel como la sangre. Me salgo de mí mismo y llenó mi existencia con afecto. Mi amigo cubrió todas las partes de mi cuerpo. Lo único que me sigue perteneciendo es mi nombre, el resto es…

En tasawwuf se conoce este fenómeno con el nombre de fanā’ fi Allā y baqā’ bi- Allā, aniquilación en Allah y eterna unión con Él, respectivamente. Sin embargo, no es una tarea fácil conseguir el amor de Allah directamente sin llevar a cabo las prácticas espirituales necesarias para este fin. El corazón necesita estar preparado para poder sobrellevar una carga de semejante peso.

Abū Bakr (que Allah esté satisfecho de él) amaba al Profeta (que Allah le bendiga y le de la paz) profundamente. Incluso en su presencia, su amor y su añoranza por él crecían en lugar de disminuir. Cuando dio todas sus riquezas en el camino de Allah, el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz) le alabó por ello. Abū Bakr (que Allah esté satisfecho de él) le dijo: “¡Oh Profeta de Allah, que mi vida y mi riqueza sean tu rescate.” Rūmī, abundando en esta misma idea, comentó: “¿Qué és el oro? ¿Qué es la vida? ¿Qué son las perlas y las joyas si no se gastan para complacer al Amado?”

Se narró que Abū Bakr (que Allah esté satisfecho de él) dijo una vez en el mimbar que incluso en los lugares de aseo y limpieza sentía el pudor de estar delante de Allah. No es de extrañar que el Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le de la paz) dijera en su lecho de muerte: “Cerrad todas las puerta excepto la de Abū Bakr.”(1)

Shaij Sā’dī Shirāzī explica la recíproca influencia de los estados por los que va pasando el creyente de la siguiente manera: "El perro de los compañeros de la cueva fue honrado al estar con ellos. Incluso es mencionado en el Qur’an y forma parte de la historia. Sin embargo, la esposa de Lut (que la paz sea sobre él) prefirió estar con los incrédulos y malhechores".

Shaij Sā’dī explica metafóricamente el estado de “mismisidad” y “unicidad” como resultado de frecuentar a los nobles y sinceros creyentes, en la siguiente historia: “Un hombre fue a unos baños públicos. Allí se encontró con un amigo que le ofreció arcilla perfumada para que se lavase. La agradable fragancia de la arcilla perfumada pronto llenó todas las estancias de los baños. Ese hombre le preguntó a la arcilla:
 
-Me encanta tu olor; dime, ¿qué eres, almizcle o ámbar?
 
La arcilla respondió:
 
-No soy ni almizcle ni ámbar, sino tierra ordinaria. Sin embargo, estuve mucho tiempo bajo un rosal y me lavaba con su agua. Mi perfume viene de esas rosas.”

Como muestran todos estos ejemplos, debemos someternos sinceramente a los amigos de Allah (no como fin, pues este sometimiento es sólo hacia Allah). De esta forma podremos reflejar las luces divinas que moran en sus corazones, de la misma forma que la luna refleja la luz del sol.

¡Oh Señor! Resucítanos junto a los creyentes sinceros en su devoción y en su creencia. Concédenos los beneficios de estar en compañía de los nobles y sinceros creyentes como se los concediste al círculo del Profeta y sus Compañeros.
¡Amin!


Osman Nuri Topbaş Efendi (que Allah lo proteja)
Copyright © 2013 SufismoChile.cl




1) En aquel tiempo había gente que tenía puertas privadas que daban a la mezquita, y el Profeta quiso que se cerraran todas excepto la de Abū Bakr como un signo de respeto hacia él.
Leer más »

El Zirk

Publicado por Yerko
Lo que mejor que expresa esta aniquilación de mente y corazón y el tener îmân es la hermosa palabra "lâ ilâha illallah." Nuestro profeta (sallallâhu alaihi wa sallam) declaró: "el mejor zikr es decir 'lâ ilâha illallah.' "En otro hadiz declaró:"Si las siete capas de los cielos y sus contenidos y las siete capas de la tierra se miden con la palabra lâ ilâha illallah, el thawâb en esta palabra pesará más."

Anas relató que el Mensajero de Al.lah, que Al.lah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Cuando te encuentras con los prados del Jardín, pastad en ellos." Se le preguntó, "¿Cuáles son los prados del jardín?" "Los círculos de zikr", respondió. [Al-Tirmizi).


Abu Huraira relató que el Mensajero de Al.lah, que Al.lah le bendiga y le conceda paz, dijo: "Al.lah tiene ángeles que recorren los senderos buscando a aquellos que son la gente de zikr, la gente del recuerdo; y cuando encuentran a un grupo de gente recordando a Allah, se llaman unos a otros, proclaman diciendo: “Disponeos a recibir lo que necesitáis”. Y con sus alas les cubren y les llevan hasta el cielo más alto de este mundo. Y les pregunta su Señor -y El lo sabe perfectamente, mejor que ellos-: [Cuando Allah, Tabaraka wa Taala, pregunta a Sus ángeles no necesita que ellos le informan porque El lo conoce perfectamente] “¿Qué dicen Mis siervos?”. Dicen: “Señor nuestro, Te glorifican y Te alaban y proclaman Tu grandeza y proclaman Tu Majestad”. Y pregunta Allah, Tabaraka wa Taala: “¿Acaso Me han visto?”. Responden: “No Señor, no Te han visto”. “¿Y cómo sería el caso si Me hubieran visto?”. “Señor sería todavía más fuerte su alabanza y su glorificación y su engrandecimiento y su proclamación de Tu Majestad”. “¿Y qué Me piden?”. “Señor Te piden el Jardín”. “¿Y acaso lo han visto?”. “Oh Señor nuestro, verdaderamente que no lo han visto”. “¿Y cómo sería el caso si lo hubieran visto?”. Y dicen: “Tendrían más anhelo y más aspiración y deseo por él aún que el que tienen”. “¿Y de qué buscan en Mi protección?”. “Buscan protección en Ti contra el Fuego”. “¿Y acaso lo han visto?”. “Señor nuestro verdaderamente que no lo han visto”. “¿Y cómo sería el caso si lo hubieran visto?”. “Señor nuestro su espanto y su huida de él serían aún más intensos”. Entonces le dice Allah, Tabaraka wa Taala, a Sus ángeles: “Dad testimonio que Yo los he perdonado”. Y dice uno de los ángeles: “Señor, entre ellos se encuentra fulano que pasaba por esa asamblea por otro motivo, no por el Zikr”. Y dice entonces Allah, Tabaraka wa Taala, el Compasivo con Sus siervos: “Estos son una gente que quien se junta con ellos nunca fracasa, no es desgraciado quien se sienta con ellos. " (Muslim, at-Tirmizi, al-Hakim)


Mustafa ´Ali Isasmendi
Copyright © 2013 SufismoChile.cl
Leer más »

Vía Naqshbandi

Publicado por Yerko


“Naqshbandia ajab qafila sa laaranand, ke barandaaz rahe panhaan baharam qaafila raa".

"La Naqshbandiya te lleva a una caravana extraordinaria, llevando a sus estudiantes al Haram a través de una ruta secreta, escondida. " Maulana Yami (Allah santifique su secreto)

Naqshbandiya significa "arreglar el Naqsh muy bien." El Naqsh es el grabado perfecto del Nombre de Al.lah en el corazón del discípulo.

Históricamente hablando, la Orden Naqshbandi se remonta al primero de los Califas Rectos, Abu Bakr as-Siddiq (Allah este complacido con el), que sucedo al Profeta (la paz y las bendiciones sean con el) en su conocimiento y en su papel de guiar a la comunidad musulmana. Al.lah dice en el Sagrado Corán "Él era el segundo de los dos en la cueva, y le dijo a su amigo:" no estés triste, porque Al.lah está con nosotros '"[9:40]. El Profeta (la paz y las bendiciones sean con el) dijo, "Si hubiera escogido para mi un amigo muy querido, hubiera escogido a Abu Bakr como mi amigo querido; pero él es mi hermano y mi compañero."

Lo que distinguió a la escuela Naqshbandi de otras órdenes sufíes fue el hecho de que tuvo sus fundamentos y principios en las enseñanzas y el ejemplo de seis estrellas brillantes en el firmamento del Profeta (la paz y las bendiciones sean con el). Estas grandes figuras fueron: Abu Bakr as-Siddiq, Salman al-Farisi, Jafar as-Sadiq, Bayazid Tayfur al-Bistami, Abdul Jaliq al-Ghujdawani, y Muhammad Baha'uddin Uwaysi al-Bujari, conocido como Shah Naqshband - el mismo nombre del imam de la tariqat (Allah este complacido con todos ellos).

Detrás de la palabra "Naqshband" hay dos ideas: naqsh que significa "grabado" y sugiere el grabado el nombre de Al.lah en el corazón, y la banda lo que significa "vínculo" e indica la relación entre el individuo y su Creador. Esto significa que el seguidor Naqshbandi debe practicar sus oraciones y obligaciones de acuerdo con el Corán y la Sunnah del Profeta(la paz y las bendiciones sean con el)  y mantener la presencia y el amor de Al.lah vivo en su corazón a través de una experiencia personal de la relación entre él y su Señor.


Copyright © 2013 SufismoChile.cl
Leer más »

Sufismo y exegesis coranica (Tafsir)

Publicado por Yerko
La ciencia de la exégesis coránica explora el significado de las revelaciones del Corán y profundiza en ellos. El Sagrado Corán es una guía divina para la humanidad y sus expresiones comprenden una profundidad de significados. Desde esta perspectiva, las funciones del tafsir son como una farmacia para el sufismo. El Sufismo tiene como objetivo purificar y perfeccionar la dimensión interior del hombre, un objetivo que el campo de tafsir complementa proporcionando las recetas y medicamentos requeridos. En su aplicación y análisis, así como en el establecimiento de la metodología fundamental, el sufismo se basa principalmente en el Corán. Al ofrecer instrucciones en todos los aspectos de la vida, el Santo Corán conduce a la humanidad a alcanzar el placer del Señor. En el se informa al hombre la forma exacta de una vida dominada por la omnipresente sensación de responsabilidad ante el Todopoderoso, de ofrecer obras de culto de la manera más sincera y la búsqueda de la vida de piedad adornada por un recuerdo incesante de lo Divino. Estas consideraciones son igualmente fundamentales para el camino sufí.

Como ya se ha subrayado, el objetivo principal de un Sufi es llegar al Señor a través del corazón. Y la auténtica concepción Sufi reconoce al Sagrado Corán, como la piedra de toque de la vida humana, cuya brillantes versos llaman a la más profunda de todas las reflexiones, como el medio exclusivo de llevar al hombre en esta dirección. Recitar el Corán es una parte indispensable de la vida de un sufí, es lo primero que necesita hacer en las primeras horas de la mañana. La captura de los significados sutiles transmitidos por los versos del Corán, sin embargo, requiere, a su vez, un corazón purificado.

Dado que a través de su conducta moral, el Profeta (que Allah le bendiga y le de paz) personifico el Corán en su vida, los Awilya, que se dedican a la perfección moral, se esfuerzan por regular todos los aspectos de sus vidas de acuerdo con el ideal del Profeta (que Allah le bendiga y le de paz). Al practicar y actualizar el Corán en todos los dimensión de sus vidas, se convierten en coranes que viven en propio derecho.

A medida que el Sagrado Corán es su principal fuente de bendición e inspiración, los sufíes han contribuido enormemente a la literatura del tafsir, proporcionando un servicio muy útil en el enriquecimiento de la literatura a través de llevar la luz a  los significados alegóricos de los versos del Corán. Comentaristas sufíes del Corán han trabajado minuciosamente en desenterrar los significados sutiles y sabidurías interiores de las expresiones coránicas. Por supuesto, su empresa no debe confundirse con un intento de encarcelar las ilimitables Palabras Divinas dentro de las expresiones humanas limitadas, esto nunca fue su intención, puesto que un sufí nunca siquiera pensaria en una devaluación de las expresiones de incalculable valor del Corán. Por otra parte, la metodología Sufi no justifica arbitrariamente y sin fundamento sus interpretaciones. Los principios generales para un comentario espiritual adecuado han sido establecidos por los maestros sufíes, de la siguiente manera:

1) El significado interior postuló para cualquier afirmación coránica dada no debe contradecir el mensaje externo del verso dado.
2) El significado propuesto debe tener un lugar en el contenido general del Corán y de la Sunnah.
3) El texto y el contexto determinado del versículo coránico deben ser adecuados para el significado alegórico propuesto.

Como algunos ejemplos autorizadas de comentarios Sufis del Corán, podemos mencionar el Haqaiqu’t-Tafsir de Abu Abdullah Rahman as-Sulami, el Lataifu’l-Isharat de Qushayri y el Ruhu’l-Bayan de Ismail Hakki  de Bursa. Además de estos comentarios completos del Sagrado Corán, hay muchos otros que incluyen interpretaciones alegóricas de versículos coránicos específicos, como por ejemplo las obras de Ibn ´Arabi y Rumi. Sin duda, es un hecho que el Corán es la palabra inimitable del Todopoderoso que ha llegado directamente de Su atributo de Expresión (kalam). Por lo tanto, sin embargo, por competente que un comentario puede ser, a fin de cuentas, todavía es un comentario; las reflexiones y las palabras de un ser humano no puede abarcar la totalidad del mundo semántico del Corán.

Como seres humanos, no podemos entender completamente la realidad, esencia y atributos del Todopoderoso. Así mismo es el caso de la comprensión del Corán. Al ser producto del atributo de la Palabra del Señor, el Corán no puede ser comprendido por cualquier mente y reformulado por cualquier lengua, por muy bien dotados que sean. Nuestro entendimiento del verdadero significado del Corán podría ser comparable a caer en un vasto océano, y ello se refleja en el propio Corán: "Si se hicieran calamos de los árboles de la tierra, y se añadieran al mar, luego de él, otros siete mares más, no se agotarían las palabras de Allah. Allah es poderoso, sabio. "(Luqman, 27).

Podríamos argumentar que el Todopoderoso utiliza un mayor nivel en su discurso para hacer frente al nivel de entendimiento convencional de los seres humanos, de modo que pudieran concentrarse en los aspectos eternos e infinitos de la voz divina y apreciarlos en proporción a su nivel de comprensión. El Bendito Profeta (que Allah le bendiga y le de paz) -explica esta peculiaridad del estilo del Corán y dice: "No hay fin a la aparición de significados del Corán."(Tirmidhi, Fadailu'l-Quran, 14) Rumi dice, de manera similar que "... Es posible transcribir el texto del Corán con una pequeña cantidad de tinta, pero cuando se trata de expresar todos los secretos comprendidas en el mismo, una cantidad ilimitada de tinta del tamaño de los océanos inconmensurables no sería suficiente, como tampoco lo serían todos los árboles en la tierra como plumas ".

Las citas del Corán y las declaraciones proféticas antes mencionadas indican que de hecho el Corán comprende la totalidad de todas las realidades y verdades en la forma de un núcleo. Si se hubiera dado un significado explícito a las interioridades del Corán, su tamaño superaría todos los límites. Por esta razón, el Corán menciona algunas verdades de una manera explícita, al tiempo que alude a las demás de manera implícita. Sólo aquellos que están firmemente basados ​​en el conocimiento puede descubrir estos secretos, aquellos que poseen un conocimiento profundo y entienden las realidades integradas en las frases del Corán y que ejecute su órdenes con una mente y corazón sanos.

Al enumerar los requisitos académicos necesarios para embarcarse en una interpretación del Corán, los estudiosos de la metodología del tafsir incluye una rama que se refieren como "a un conocimiento dado por Allah (wahbi) ", una experiencia otorgada exclusivamente  a los siervos excepcionales de Allah, Alabado sea. Este tipo de conocimiento es alcanzado sólo en virtud de encarnar la piedad, la modestia y la abstinencia, y la permanencia en una incesante batalla contra el ego. Esto es indicando en un hadiz que dice: "El que práctica de lo que él sabe, el Todopoderoso le enseña lo que no conoce". (Abu Nu'aym, Hilya, X, 15) Esto significa, que no se puede alcanzar una porción de los secretos del Corán, siempre y cuando no se embarquen en la purificación delos rasgos inmorales y defectos como la vanidad, los celos, el amor por el mundo, y así sucesivamente. El Corán dice: "Voy a encender mis señales lejos de los que son arrogantes en la tierra sin razón. "(al-Araf, 146)


Osman Nuri Topbaş Efendi (que Allah lo proteja)
Copyright © 2013 SufismoChile.cl
Leer más »

Fuentes Documentales de la "Cadena de Oro"

Publicado por Yerko
El camino espiritual que comienza con Hadrat Abu Baqr (Allah este complacido con el) hasta Bâyezid-i Bistâmi (Allah santifique su secreto) es recordado con el nombre de Baqriyya o Siddiqiyya . De Bâyezid a ‘Abd al-Jaliq Gujduwânî (Allah santifique sus secretos) como Tayfûriyya o Bâyezidiyya. De ‘Abd al-Jaliq Gujduwânî hasta Bahauddin al-Bujârı (Allah santifique sus secretos), pasando por Hazrat Shah Naqshband : Jwajaganiyya. De Shah Naqshband hasta Hadrat Ubaydullah al-Ahrâr (Allah santifique sus secretos): Naqshbandiyya . Desde Ubaydullah al-Ahrâr hasta Imam Rabbâni (Allah santifique sus secretos): Ahrâriyya. Desde el Imam Rabbâni hasta Mawlâna Jâlıd Bağdâdî (Allah santifique sus secretos): Mujaddidiyya. Y de Jalid Bagdadi (Allah santifique su secreto) hasta nuestros días, con el nombre de Jâlidiyya.

Hay varias fuentes que describen las cualidades de los nobles descendientes espirituales del Profeta (Allah le bendga y le de paz), situados en la "Cadena de oro". En particular, hasta Bâyezid-i Bistâmi (Allah santifique su secreto)  es posible ver las referencias en los libros de historia y biografías de carácter general. Hasta ‘Abd al-Jaliq Gujduwânî (Allah santifique sus secretos) algunos de estos nombres se encuentran en los documentos sobre sufismo en general. Después de él, varios libros han sido escritos sobre el silsila Naqshband en general, a continuación vamos a mencionar algunos títulos:

1. Nafahâtu al-Uns min hadarat al-quds(1) de Abdurrahman Jami (muerto en 892/1492), autor fue parte la tariqa Naqshbandi. El libro toma como referencia la obra Tabaqat as-sûfiyya(2) de Sulami, en la versión en persa de Abdullah Harawi. Esta traducción fue publicada por Mahdi Tawhidi Pûr en Teherán en 1917. Nafahâtu al-Uns trata sobre los hechos acerca de la vida de 616 los sufíes, incluyendo a 34 mujeres. Fue traducido al turco por Lâmiî Çelebi, siendo publicado varias veces (Estambul 1270, E. 1289) en Osmanli. En la traducción turca de Lâmiî Çelebi se han añadieron las biografías de otros 15 sufís y, en este trabajo, el autor utiliza el término Shaij-ul Islam(3), citando a Abdullah Ansârî Harawî.

Jami también proporciono noticias sobre los Maestros Naqshbandis, hablo de ello con más detalles desde Ubaydullah al-Ahrâr, hasta Sâ’deddin Kâshgarî (Allah santifique su secreto). Y de los Maestros Naqshbandis citados desde Yûsuf Hemedânî (Allah santifique su secreto) hasta los contemporáneos. (v. Nafahat al-Uns Terc., Istanbul 1289 E., pagg. 409-470).

2. Rashahât ‘ayn al-Hayat(4): se trata de una obra escrita en lengua persa realizada por Ali b. Husayn al-Wâ’z al Kashifi (fallecido en 909/1532). El autor, conocido por el apodo de Safiyyuddin, estaba conectado al Shaij Ubaydullah al-Ahrar, como Jami. Por otro lado, escribió este libro para hablar de los Maestros Naqshbandis a partir del Shaij Ahrar (Allah santifique su secreto). La obra ha sido traducida al árabe y al turco, y publicado varias veces en Osmanli, como el libro Nafahat, también da la lista de los Maestros Naqshbandis a partir de Yûsuf Hemedânî (Allah santifique su secreto). En el, se pueden encontrar noticias sobre la vida y obra de más de 70 personalidades, entre ellos el Shaij Naqshband (Allah santifique su secreto) y sus Jalifas. El Rashahat es especialmente importante por ser información que proporciona un contemporánea de Jami.

3. Maqamât-ı Mazhariyye(5), escrito por Shah Gulâm Ali Abdullah ad-Dihlâwi (d. 1240/1824), un maestro Naqshbandi de la Rama Mujaddidi. El trabajo a pesar de centrarse principalmente en el Shaij Mazhar-ı Jan–i Janan, pero también proporciona información general sobre la silsila Naqshbandi y sus maestros. Fue publicado en la India en 1878 y en Estambul en 1990, en la impresión offset.

4. Al-Bahjat as-Saniyya(6): se trata de un libro de Adab Naqshbandi, escrito por Muhâmmad b. Abdullah al-Hânî (d. 1279 /1862). Muhammad al-Hânî, fue uno de los Jalifa de Maulana Jalid Bağdâdî (Allah santifique su secreto), en su obra describe con precisión las normas de la rama Naqshbandi Jalidiyye y su método de trabajo. Compuesta en árabe y publicada varias veces (Estambul, 1303/1401 E.), este libro fue traducido más adelante también al turco, y en el se habla de Silsila Naqshbandi y su importancia, citándose también los nombres.

Al-Bahjat as-Saniyya fue traducida una vez al Osmanli y tres al Turco. La traducción osmanli es una versión
parcial, y contiene información sobre la silsila. Estas informaciones han sido traducidos al turco y publicadas por Sami Ramazanoğlu Efendi (Allah santifique su secreto), bajo el título de Adab, con algunas adiciones de
Omar Kirazoglu (pp. 32-72). Una traducción más fue realizada recientemente por Abdulkadir Akçiçek (Estambul, 1976), la cual utilizo por primera vez las letras del alfabeto latino. En ella se proporciona información detallada sobre la Silsila (ver p. 47-131). Incluso en la segunda traducción, hecha por Ali Hüsrevoğlu (Estambul, 1980) se coloca la misma información.

5. An-Nazmu’l-Atîd; Irgam-ul-marid(7); Ad-Durar an-Nadîd(8): son tres obras escritas por Düzceli M. Zahid el Kevseri. La primera es una lista centarda en la silsila de la Dergah Gümüshaneli(9), una rama Naqshbandiyya-Halıdiyya a la cual pertenece al autor. La segunda, también en forma poética, habla de las últimas personalidades que forman parte de la silsila, fue publicado en Estambul en 1328 E. Irgam-ul-marid fue traducido al turco  y publicado bajo el título de Altın silsile. En cuanto a la tercera obra, Ad-Durar an-Nadîd es un resumen del Irgam-ul-marid (Publicado en El Cairo en el año 1396/1976).

6. Hadîqat al-awliyâ(10). Completado por Abdul Mejid b. Muhâmmad al-Hânî, este trabajo (E. 1306) describe la silsila Naqshbandi en detalle. El profundo conocimiento del Sufismo y la Silsila derivan del hecho de que su autor fue hijo de Muhammad al-Hânî, el autor de Al-Bahjat as-Saniyya. La obra consta de tres volúmenes. En los dos primeros tratan sobre la silsila haydari, en otras palabras la que se remonta a Hadrat Ali (Allah ennoblezca su rostro) y en el tercero, la encabezada por Hadrat Abu Baqr (Allah este complacido con el). La traducción en turco y publicación son obra de Abdülkadir Akciçek (Istanbul, 1986).

7. Hadîqat al-awliyâ(11) de Hojazâde Ahmed Hilmi, fue publicado en Estambul en el año 1318 E. El trabajo consiste en siete volúmenes, y describe la silsila de los Turuq Naqshbandi, Qadiri, Suhrawardi, Qubrawi, Rifai, Mevlevi, Badawi, Dasuqi, Shadhili y Saadi. El primer volumen se centra en la silsila Naqshbandi, refiriéndose a ella con mayor extensión que a las otras, en el se describe personalidades de la silsila, empezando por Bayezid Bistamî (Allah santifique su secreto) hasta Maulânâ Jâlid Bağdadî (Allah santifique su secreto) y sus Jalifas.

8. Altın Silsile(12) de Necip Fazıl Kisakürek, en describe la Silsila Naqshbandi hasta Abdülhakim Arvâsî (Allah santifique su secreto). Este libro, fue escrito en base al Rashahat, Al-Hadaiq al-Wardiyya y a otros relatos orales, contiene las biografías y las obras de 33 Maestros.

9. Al-Imam al-Sirhindi. Este libro,fue escrito por Abu’l Hasan Ali an-Nadawî y publicado en Kuwayt (1986), proporciona información de la silsila de la rama Mujaddidi, del Imam Rabbani (Allah santifique su secreto).

[Cabe mencionar que este texto esta extraído de la obra en turco, Altın silsile», publicada por Erkam Yayınları, Istanbul, 1414/1994; libro de 307 páginas centrada en la rama Jâlidiyya, liderada por Osman Nuri Topbaş Hocaefendi (Allah lo proteja)]


Prof. Dr. Hasan Kamil Yılmaz
Copyright © 2013 SufismoChile.cl


Notas:

1) Respiraciones de Intimidad de las Presencias de Santidad.
2) La base del sufismo.
3) La mayor figura religiosa del Imperio Otomano.
4) Gotas de la Fuente de la Vida.
5) Las estaciones espirituales de las manifestaciones divinas.
6) El momento de la alegría.
7) La miseria del mal.
8) La perla preciosa.
9) Hadrat Ahmed Ziyâeddin de Gumushane, una ciudad en el norte de Turquía en la costa del Mar Negro, un famoso ShaijNaqshband del siglo XIX
10) El jardín de rosas.
11) El jardín íntimo de los amigos de Allah.
Leer más »