¿Cual es la posición Naqshbandi ante la música?

El Islam no rechaza el florecimiento de las características innatas de la naturaleza humana; en su lugar, los regula a un orden armónico. Al igual que muchas otras formas estéticas del arte, la música es una forma mediante la cual ciertas características innatas del ser humano encuentran una expresión. Por lo tanto, como es el caso con otras formas de arte, tampoco se puede aceptar incondicionalmente la música ni rechazarla.

Los sufíes reconocer la innegable influencia de la música sobre el hombre y hacen uso de este arte con fines loables, como esta indicado en los principios básicos morales y religiosos del Islam. Llevan así, a la música hacia un objetivo celestial, cuyo contenido y orientación se centran en el espíritu humano, más que el ego. En consecuencia, los sufíes aprueban y practican los tipos de música que están de acuerdo con estos principios generales, y les desagrada, y no permiten los tipos de música que incitan y engañan al ego.

En efecto, cuando la música esta dirigida hacia un buen fin, ya sea en forma de armonioso instrumento musical o acompañada de los patrones poemas líricos de Gazel, Kaside y Ilahi, la música juega un papel esencial en la elevación del nivel espiritual de los seres humanos, ya que inspira pensamientos y gustos celestiales. En este contexto, la música proporciona muchas beneficios positivos. Por ejemplo, aumenta el deseo del oyente por la devoción, le recuerda al Todopoderoso, le hace consciente de los pecados, lleva a su corazón pensamientos puros y bendiciones, y así sucesivamente. Sobre todo cuando se toca música en el momento adecuado, ya que uno es superado por un estado de espiritualidad que ejerce una influencia aún más positivo en el espíritu humano. Debido también a sus efectos constructivos sobre  la psique humana, los sufíes han hecho uso de la música durante mucho tiempo, junto con el uso de otros medios eficaces.

Este tipo de música,  que nace como resultado del interés religioso y estético de los sufíes  se torno en una rama distinta dentro la música musulmana, la cual es conocida en términos generales, como "música sufí '.

Tenemos que mencionar, sin embargo, que no hay una posición unánimemente positiva o negativa hacia la música sufí. Si bien hay algunos sufíes que prohíben absolutamente el uso de la música como un medio para la formación espiritual, hay otros que sostienen que la música puede ser empleada para dicho fin, siempre que se cumplan determinados lineamientos. Como, por ejemplo, el no permitir el uso de instrumentos musicales de cuerda, pero si el uso de la percusión; cuya legitimidad se establece a partir de el hecho histórico en el cual, el Bendito Profeta (que Allah le bendiga y le conceda la paz) permitió que sus compañeros tocarán dichos instrumentos en determinadas ocasiones como en batalla, con el fin de estimular a los soldados musulmanes.

Con miras a abstenernos de interminables debates sobre este tema, basta para concluir decir que el uso de la voz humana melodioso es permisible dentro de los margenes de la legitimidad religiosa. Incluso podría decirse que aprobar dicha clase de música es generalmente recomendable dentro de círculos musulmanes. Es un hecho natural que una llamada a la oración por un muadhdhin con una hermosa voz, tenga un mayor impacto en los oyentes. El Profeta (que Allah le bendiga y le conceda la paz) cuando tuvo que tomar una decisión con respecto a la selección de la persona que debería llamar a los fieles a la oración, se percato que se necesitaban más instrucciones al respecto. Mientras que los musulmanes discutían los medios más adecuados para llamar a los fieles a la oración ritual, la Santo Profeta (que Allah le bendiga y le conceda la paz) vio un sueño veraz , que se le dictaron las palabras del adhan. A pesar de que los primeros en ser informados fueron del adhan Abdullah ibn Zayd y Umar ibn Khattab (que Allah esté complacido con ellos), no les confío el deber de recitar el adhan a esos dos grandes compañeros. Fue más bien Bilal (que Allah esté complacido con él) a quien se confió el deber, desde el cual se puede deducir que su voz fuerte y hermoso habría jugado un papel importante en su selección, un deber que mantuvo mientras él permanecía con vida.

Dicho esto, desde luego, no se puede argumentar que la música ejerce sólo un efecto positivo en los seres humanos. No obstante, no sería correcto rechazarla en conjunto, sólo basa en el hecho de que se utiliza mayoritariamente, en nuestros días, como un medio para incitar y provocar el ego.

La siguiente anécdota nos da una perspectiva general con respecto al enfoque saludable que se debe tener en relación a la música. Khoja Misafir, un discípulo de Bahauddin Naqshbandi dijo: "Yo estaba al servicio del respetado Bahauddin y , pero también era aficionado a la música. En una ocasión, junto con un número de sus otros discípulos, nos unimos y con algunos instrumentos musicales en nuestras manos, decidimos tocar música en la presencia de nuestro venerado maestro para que pudiéramos aprender su posición con respecto a ella. Así, pusimos nuestro plan en acción en su presencia. El maestro no nos impide hacerlo, sino que simplemente dijo: 'Nosotros no hacemos esto ... sin embargo no lo prohibimos"

La estrategia perceptiva Naqshbandi implica que los creyentes deben tener en cuenta y ser precavidos ante la música, porque podría ser mal utilizada a modo de incitar la sensualidad y los deseos humanos. En cuanto al Sufismo, en un contexto más específico, necesitamos subrayar que debe haber un enfoque equilibrado y razonable con respecto a la música, especialmente en nuestros tiempos modernos. Como se observa, lamentablemente en las prácticas de algunos grupos llamados sufíes, el contenido del sufismo no debe reducirse simplemente a canciones y canticos.


Osman Nuri Topbaş Efendi (que Allah lo proteja)
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