Turuq lícitas e ilícitas en tierras otomanas
Entre las turuq que actuaron en las provincias centrales unas eran "aceptadas" (maqbul) por el sunnismo hanafi, la doctrina que después de los selyúcidas abrazaron los otomanos y los súbitos turcos o "turquificados". En efecto, estas turuq preconizaban la coexistencia equilibrada entre el sufismo y la sharia definida por Ghazali. Los auotres a veces reservaban el título de sufí a los adeptos a estas cofradías lícitas, nornalmente la Zeyniye, Naqshbandiye y Halvetiye. Entres estos sufíes y los ulemas no había ninguna frontera infranqueable. Al contrario, hay muchos ejemplos de ulemas afiliados a una cofradía, en la que desempeñaban la misma función eminente. Se podrían citar numerosos muftíes de ciudades de los Balcanes que en el siglo XVII y que después fueron sheijs (a veces fundadores) de tekke de distintas ramas halvetiyes en esas mismas ciudades. Incluso en el siglo XIX hubo varios sheij ul-islam afiliados a la Naqshbandiya, como Mekkizade Mustada Asim, Refid Efendi y Musa Kazim.
Las otras órdenes, en cambio, eran "condenadas" (mardud) por heterodoxas. Pero no siempre se podía trazar la línea de separación. Unas cofradías tan ortodoxas por regla general como la Naqshbandiye y la Halvetiye podían dar pie a distintas críticas por algunas de sus ramas. Por ejemplo, la Naqshbandiya "arcaica", influida por la Yasawiya, que como ha señalado Thierry Zarcone fue introducida en Estambul por derviches turquestaníes e indios [1]. La Halvetiye, por su parte, tenía ramas relativamente ortodoxas (Sunbuliye, Shemsiye-Sivasiye, Yemaliye) y otras más discutibles (Gulsheniye, Ushaqiye, Sinaniye).
Entre los mevlevíes pronto aparecieron dos corrientes opuestas. Una se llamó "shemí",por referencia a Shems-i Tabrizi, el principal maestro de Rumi. Al principio estuvo encabezada por el propio nieto de este último, Ulu Arrif Shelebi (m.1320), y era claramente heterodoxa, impregnada de influencias qalandaríes, melamíes y qizilbash. En cambio la segunda, llamada "veledí" por el nombre del hijo de Mevlana, Pir Sultan Veled, tuvo un carácter sunní cada vez más marcado, y se difundió entre las clases dirigentes.
Los propios bayramíes, pese a su carácter marcadamente antinomista, tuvieron dos caras, con una versión ortodoxa que respetaba el islam sunní y buscaba el apoyo del estado. El sucesor de hayi Bayram, Aqshemseddin, fue sheij del Sultán Mehmet II y fundador de esa rama "aprobada". La Yelvetiye, derivada de ella, fue una cofradía bastante ortodoxa. En cambio, el resto de los bayramíes, conocidos como melamíes, formaron una secta secreta con creencias extremistas teñidas de shi´ismo.
La Bektashiya nunca dejó de ser heterodoxa. De todos modos mantuvo buenas relaciones con el estado otomano, por lo menos hasta la prohibición de 1826, aunque éstatuvo que ver con el pulso entre el reformador Mahmud II y la vieja guardia pretoriana de los jenizaros.
Fuente: El Sufismo en el Imperio Otomano
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